Con la dictadura en el país, Fontaine toma el liderazgo del sindicato prometiendo beneficios para el progromo tecnócrata bajo la fachada de la implementación del sistema Neoliberalista. Como primer movimiento pone a cargo a Oxenius del Departamento de proyectos especiales para desarrollar armas contra los subversores, al mismo tiempo que ataca económicamente a otros grupos sobrenaturales en el país, dejándoles sin fondos.