Miembro del círculo de asesores del sindicato, originalmente perteneció a los primeros “chicago boys” donde recibió el entrenamiento adecuado tecnócrata para impulsar los modelos económicos de América del Sur. Sin embargo estando acá y sin la vigilancia de la Unión, se encargó de sacar el máximo provecho en negocios y asesorías económicas, formando alianzas cuestionables y desarrollando un modelo económico experimental para el país que con el tiempo solo acrecentaría su desigualdad social. Demian bajo el apoyo de la dictadura definió varios ajustes de mercado y procesos que permitieron que otras criaturas tomaran ventaja en el escenario político del país, a cambio claro de más influencia. Cuando la tecnocracia internacional se dio cuenta de esto, decidió quitarle el apoyo, retirando sus tratamientos de juventud, pero en una jugada estratégica, para no perder toda su influencia, delató a varios miembros claves que estaban en rangos menores, con lo que convenció al sindicato de que era el indicado para mantenerse en el poder.
Actualmente se encarga de las relaciones económicas de la Unión con otras empresas y entidades poderosas, aunque sigue en observación de la tecnocracia dada su conexión con la dictadura militar. Antes de que los maestros desaparecieran en la anomalía dimensional y la renovada tecnocracia asumiera el liderazgo en el país, Demian solía tratarse con el doctor “Vacuos” para mantenerse jóven, ya que le teme a la muerte, con las cuestionables dosis de adrenocromo, pero ahora que el laboratorio que lo producía se ha cerrado y se le ha negado la solicitud al tratamiento, ha tenido que buscar medios “alternativos” para mantener su vejez a raya.