El Padre Andrade desde temprana edad tuvo una vida dura, nacido pobre en la Legua, gracias a una amiga de su madre pudo estudiar en el seminario de la congregación Salesiana en el Sur, se dedicó a la vida religiosa a partir de los 16 años.

Al viajar a Santiago, en el terminal de buses se encontró con una chica y su perro tirada en la calle muriendo, aparentemente borracha, dedicó su alma a salvarla, despertando su avatar. Ella sería la primera de muchos a quienes salvaría.

Durante los años siguientes, mientras Andrade participaba de un refugio de ayuda comunitaria, conoció a Pablo, un sujeto muy particular con el que habría hecho una amistad duradera. Atormentado por su ira interna, el padre lo ayudó a focalizarse y aceptar su diferencia frente al resto de la sociedad. Como él, Andrade entendió que hay otros seres con habilidades especiales que luchan por la paz.

Años después dedicó su nueva fortaleza y capacidad a salvar vidas en misiones a lo largo del mundo. Haití fue uno de los países donde los miembros del coro celestial lo contactarían y lo pondrían en la senda del Uno, reconociendo en él, la guía de un antiguo mago franciscano por el que obraba sus milagros.

Después de recibir entrenamiento y volver para trabajar junto al coro celestial de Santiago, notó que su poca experiencia le jugaba en contra dentro de la orden. Los Jesuitas, la congregación con más poder en la tradición, estaban pendientes de los conflictos con los otros despertados en la ciudad, así que mientras lidiaban con eso, lo pusieron a cargo de la parroquia San Francisco en pajaritos, para que respondiera a los problemas de ese sector.

Sin mayor importancia dentro de los coristas, Andrade siguió haciendo su trabajo, y de vez en cuando recibía la visita de Pablo, quien ahora se hacía llamar “Hijo único“, con el que intercambiaban historias.

Fue en el mes de Abril del 2020 que Andrade se pone alerta frente a una extraña amenaza alrededor de su parroquia. Sus investigaciones lo llevarían rápidamente a descubrir una profana amenaza que atentaba contra las vidas que él intentaba proteger, por lo que acudió por ayuda a los miembros de su tradición, sin embargo, en ese momento el grupo estaba lidiando con una amenaza mayor por lo que prestó poco interés a las demandas de Andrade . Esto llevó a buscar ayuda en “Hijo único”, quien le había contado que tenía una nueva familia que lo preparaba en la lucha contra la corrupción. Fue así que juntos, logran purificar el lugar y eliminar las amenazas que había descubierto.

Sin embargo el conflicto lo cambió para siempre, desde entonces el padre busca información sobre lo que vio en el lugar y la presencia demoniaca que sintió, por lo que no descansa hasta encontrar respuestas. Actualmente se le ve visitando constantemente la capilla principal del Coro celestial y la biblioteca de la Orden de Hermes en búsqueda de cualquier texto que logre darle pistas sobre lo que se está gestando en la ciudad, pero por el momento, solo ha encontrado migajas, y sus líderes siguen sin tomar en cuenta sus palabras.