Osvaldo fue uno de los líderes que influenció al país para generar el cambio a un paradigma moderno y capitalista que le quitara poder a la gran cantidad de facciones sobrenaturales que estaban infiltradas en ese momento. Logró manipular a la sociedad para que temporalmente apaciguaran el apoyo a los grupos místicos e hizo que los movimientos extremistas tecnócratas no fueran cuestionados en su momento. Sin embargo, la brutalidad con la que sus convenciones compañeras manejaban la situación, influenciadas por los asesores internacionales, nunca le gustó. 

Secretamente comenzó a investigar el origen de estos movimientos cuando se dio cuenta de la corrupción interna que afectaba al círculo interior a manos de nefandos que venían escapando de la segunda guerra mundial. A partir de entonces comenzó una campaña para desbaratarlos, sin embargo su hijo murió en el intento, dejando una niña huérfana, lo que hizo que diera un paso atrás para criar a su nieta al margen de los nefandos en el poder. Aprendiendo de sus errores, años más tarde, retomó la campaña de manera más sutil para desarmar la tecnocracia corrupta y comenzar un proceso de modernización de la sociedad. Con la ayuda de sus compañeros más cercanos lo logró, eliminando a gran parte de los círculos corruptos, sin embargo algunos nefandos lograron esconderse dentro de la nueva Unión.

Dada su exitosa campaña y el cese de conflictos con varias otras facciones, formó parte del nuevo círculo interior que dirigiría los movimientos tecnócratas en la siguiente década, donde promovió la integración de nuevos agentes más jóvenes a posiciones importantes en la nueva Unión, entre los que se encontraba su nieta Victoria Bitar.

Fue gracias a estos proyectos, su destacada participación a nivel internacional, y luego de que lograra conseguir los fondos para construir las estaciones de conexión panespacial en el norte de Chile, que fue invitado a conocer la estación Copérnico, desde donde siguió guiando los movimientos internos del país, hasta que su rastro desapareció después de que la anomalía dimensional destruyera el constructo. Este duro golpe creó un vacío en el círculo interior, que actualmente su nieta busca tomar para seguir con su cruzada.

Desde entonces, no se ha vuelto a saber de Osvaldo, dado el tiempo que ha pasado se considera muerto junto a otros miembros de la estación, pero no hay rastros de su cuerpo ni de sus compañeros, por lo que su nieta no ha perdido la esperanza de que podría estar perdido en alguna parte del espacio profundo.