Nacido en Noruega, Hijo de una humana y un Fae quienes lo nombraron como Adalwolf Jotunson bajo los mitos de la cultura Nórdica de la cual provenían. Desde pequeño le enseñaron las historias de sus antepasados, convencidos de que él era la reencarnación de uno de sus dioses. Fue tanto así que a los 5 años se convirtió en un artesano de la voluntad, pero su pronto despertar causó serios problemas y tuvieron que ocultarlo para que no llamara la atención de sus enemigos.

Un año después, en 1919, la Sociedad de Thule había escuchado los rumores de un evento mágico en su pueblo de origen, así que atacaron el lugar buscándolo, asesinando a su familia y a él en el proceso. En ese momento fue cuando ve por primera vez la reencarnación de su avatar en la figura de Loki, el Dios de las mentiras, quien lo convenció de que como su hijo, era inmortal, y que debía levantarse nuevamente. Cuando el pelotón notó que el niño volvió a la vida minutos después, se dieron cuenta de que él era lo que estaban buscando, así que decidieron usarlo como sujeto de prueba en sus experimentos y posteriormente unirlo a sus filas para que luchara por el partido nazi.

Desde 1920 hasta 1945 fue víctima de horribles experimentos a los que sobrevivió por su habilidad y la constante guía de su avatar que le recordaba el dios que era. Cuando los científicos Nazis vieron ese potencial, lo entrenaron como soldado, recibió enseñanzas de los magos que eran parte de la sociedad y de los nefandos que estaban infiltrados en ella. A pesar de todo lo que había sufrido, seguía absorbiendo cuánto conocimiento podía. Fue ahí cuando tuvo la primera pista de su verdadero ser. Como el lobo Fenrir, él deseaba más y más.

A medida que pasaba el tiempo, su avatar interior lo convencía de su divinidad, le dijo que su objetivo era destruir el orden imperante y aprender la forma de volver al mundo a su estado puro, a la edad mítica, cuando los dioses caminaban sobre la tierra, algo que no lograba entender completamente. Cuando lo consultó con los eruditos nefandos de la sociedad, lo apoyaron. Creyendo que se había vuelto uno de ellos le mostraron el verdadero objetivo de las guerras: Traer el apocalipsis, el ragnarok, a toda la creación. Confundido, sin encontrar la verdadera respuesta en ellos y ahora que sabía sus verdaderas intenciones, decide traicionarlos y usar eso a su favor como lo haría su padre, el maestro del engaño, así que cuando tuvo la oportunidad entregó a varios miembros de la sociedad de Thule. Este gesto le permitió ser perdonado ante las tradiciones en el Tribunal de Wewelsberg, con la condición de ser vigilado y entrenado por los eutánatos, a lo que la consanguinidad del eterno goce accedió a regañadientes. Para él, la historia seguía su curso natural, como cuando los Aesir deciden retener a Fenrir en Asgard, pero nadie se atrevía a cuidarlo.

Estando dentro, aprendió el concepto del equilibrio cósmico, la rueda kármica, la importancia de los ciclos de renovación de la realidad y la función de los eutánatos para mantenerla girando, aprendió cómo es que la tecnocracia, enemiga eterna de las tradiciones, luchaba para definir la realidad en un único paradigma racional, ordenado, estático, y como estaban ganando. Fue en ese entonces que lo comprendió, el verdadero objetivo del Ragnarok no es la destrucción de la creación, es su renovación, romper las barreras, hacer que la rueda gire una vez más y reestablecer el equilibrio celestial. Esta revelación lo puso en el camino que marcaría su destino, pero cuando descubrió el verdadero objetivo del grupo y de cómo Voormas buscaba destruir el manto para evitar la muerte notó que también habían caído bajo la marca de la corrupción y que de lograrlo no habría más muerte, la rueda se detendría, serían como sus enemigos.

Sabía que la muerte era parte del proceso para que la rueda siguiera girando y la gravedad de lo que había descubierto, pero al mismo tiempo, también sabía que ninguno entre las tradiciones confiaría de un ex-miembro de la Thule, así que como un huérfano, quedó solo, sin poder contarle a nadie lo que había descubierto.

En 195x, cuando era momento de su iniciación, Él se negó a ser parte del culto y su causa corrupta, así que decidió enfrentarlos. Sin dudarlo, la consaguinidad lo asesinó para evitar ser delatados frente a las tradiciones, pero Él estaba tan convencido de ser el hijo de Loki, que su poder lo había vuelto inmortal. Cuando la cábala a cargo de su eliminación notó esto, intentaron encerrarlo en una de sus cárceles en el castillo de Hélekkar, pero la batalla generó un estallido de paradoja del que salió inmune. Fue en ese momento, mientras veía la imagen de su avatar, que terminó de convencerse: Él era el lobo Fenrir, hijo de Loki, los dioses lo eligieron para traer el equilibrio celestial, para que la rueda siguiera girando, él estaba destinado a traer el Ragnarok, y en ese momento de revelación absoluta, se convirtió en un merodeador. Fenrir había escapado de su primera cadena, la prisión de la mente.

En 195x, sin la protección de las tradiciones, ni de los eutánatos, escapa a sudamérica, donde cambia de nombre a Adolfo Johnson, hambriento de conocimiento y convencido de que ahí se encontraba la clave para comenzar su plan, ya que todavía quedaban tierras puras que no estaban bajo el yugo de la estásis. Con lo aprendido entre los eutánatos y lo que había vivido hasta ese momento, decide buscar el saber faltante para volver al mundo a su estado puro, para que la rueda girara, como siempre debió ser.

Estando en sudamérica, compartió con varios otros místicos, usando técnicas de engaño y transformación como su padre Loki le enseñaba en sus sueños, aprendió tanto de la magia como de otras criaturas. Su linaje místico le permitió seguir absorbiendo conocimiento más allá del limitado punto de vista de las tradiciones.

En su viaje a Chile conoció otros mitos y seres sobrenaturales que lo iluminaron en su camino: de los herméticos aprendió las distintas barreras místicas y reinos umbrales, de los cultistas aprendió las técnicas para enfocarse y predecir actos futuros, de los verbenas occidentales aprendió cómo cambiar de forma a formas animales, compartió las teorías de Voormas y se dio cuenta de que era posible derrumbar no solo la barrera entre el mundo de los vivos y muertos, sino que al sumarle los reinos del caos, podría reinstaurar el equilibrio cósmico que se había perdido ante el avance de la tecnocracia y las fuerzas del orden primordial.

Su presencia celestial llamó la atención de otros grupos también: algunos lo persiguieron, otros le enseñaron y otros, convencidos de su poder, lo siguieron. Así fue buscando y convenciendo a las criaturas más poderosas que habitaban en el país y que estaban en contra del orden imperante para que lo ayudaran a su causa, una que beneficiaría a todos. así que se embarcó en distintos viajes:

Junto a ellos, en 1960 formó la Sociedad del Octubre Negro.

1960 a 1974 influyeron en las tradiciones, conocieron a otros miembros y ayudaron en el conflicto contra la tecnocracia.

1966 Carlos Guzman muere y asume su hijo Jorge Guzman, quien hereda la gema

1967 Wacolda se retira del grupo luego de ver lo extremista que su discípulo se había vuelto

1969 Es descubierto por la tecnocracia

1974 Carlos Guzman muere, su hijo se queda con la gema

1974, el grupo es traicionado por las tradiciones que lo entregan a la tecnocracia

Durante años él y sus aliados fueron expandiendo su ideología a través del país, su movimiento generó rebelión, desestabilizaba el gobierno con cada día que pasaba y la tecnocracia solo era capaz de enfrentar las amenazas directas con las que se encontraban. La sociedad se revolucionaba tras la sombra de su influencia, hasta que en 1969 fueron descubiertos. Carabineros de Chile, por órdenes del ministro del interior Edmundo Pérez Zújovic, miembro de la tecnocracia en ese entonces, llevaría a cabo un desalojo que terminaría convirtiéndose en la Masacre de Puerto Montt, donde el verdadero objetivo del operativo era obtener información del Magi y los otros miembros del culto. Cuando descubrieron lo que el grupo tramaba, todo salió mal y años después Zújovic terminaría siendo asesinado por la sociedad usando como tapadera un movimiento político.

Los tecnócratas completamente arrinconados por esta información y otras amenazas a la realidad nacional, deciden tomar medidas extremas y aprueban la aplicación del pogromo en el país en contra de cualquier subversor de la realidad, usando como fachada el fatídico Golpe Militar.

Pero Él lo vio venir, así que convenció al resto del culto de idear un escondite en caso de ser atacados, y solo los líderes de cada facción sabrían el verdadero paradero de sus compañeros.

En 1976, la dictadura militar logró desestabilizar a la orden y desbandarla completamente. Cuando los líderes pusieron en marcha su plan de escape, Él se entregó a la tecnocracia, convencido de que Fenrir debía ser aprisionado antes del Ragnarok, y esto era lo que estaba esperando.

Durante más de 30 años ha estado encerrado en el CRC sin soltar una palabra ante el intento inútil de la tecnocracia para sacar más información de él y los otros miembros de la sociedad, convencido de que algún día volvería a liberarse, como lo declara la profecía de Fenrir.