Los conflictos de campo de las nuevas amalgamas dirigidas por Sergio impulsan un proyecto para desarrollar armas sutiles y más efectivas contra los subversores de la realidad, sin embargo, el proyecto era bastante controversial ya que se le daba absoluta autoridad y autonomía a los Iteradores X liderados por Takoda en ese momento.

Con el apoyo de Sergio, Karen y Takoda, el proyecto pasó directamente a ser aprobado por el Sindicato sin haber sido consultado con el resto del consejo. A cambio, las armas creadas quedarían a disposición tanto para los agentes de campo del N.O.M. como aquellos de iteración X, varios miembros de la universidad se vieron involucrados, algunos de manera indirecta en el desarrollo de éste. Sin embargo, al mismo tiempo creció una red mafiosa de quienes vendían clandestinamente las armas experimentales a costa de la Unión, de alguna manera sorteaban las medidas de seguridad de Iteración X y las armas se perdían.