Propiciado por las presiones del financista principal del proyecto (El nefando), esta etapa buscó el despertar forzado de un gran número de personas mayores de edad para crear un ejército con el que defender a los nefandos aún al interior de la tecnocracia.
(Esta fase del proyecto involucró un gran número de torturas, experimentos forzados, personas desaparecidas y una inmensa cantidad de paradoja liberada).