Actual vicepresidente del instituto de ingenieros de Chile, fue estudiante de ingeniería en Beaucheff para ser parte de su dirección desde el 2010 al 2014, donde aprovechó de construir el nuevo centro de iteración X para el desarrollo de avances tecnológicos. Esto logró hacerlo bajo un acuerdo con Victoria y Mónica, quienes a cambio le pidieron un área para la división Q y el área de desarrollo para los Ingenieros del Vacío que se educaban ahí.
Desde joven fue partícipe de las políticas de obras públicas del país, intentando aplicar los mayores avances tecnológicos en el area de contrucción pública.
Sin saberlo, ayudó en la construcción de varios centros y talleres tecnológicos en el país de la iniciativa GOLEM, por lo mismo más tarde fue juzgado por el nuevo círculo interior, del cual salió inocente, pero bajo la observación minuciosa del resto de la Unión, para evitar un alzamiento de la convención. Sabe los motivos del por qué cerraron varios de esos centros, pero nunca fue testigo de los experimentos ilegales, ya que solo seguía las directrices de la máquina y nunca cuestionó sus motivos. Todo esto y la falta de un representante de Iteración X en el círculo interior, llevó a que tuviera cierto resentimiento contra la actual administración de la Unión en Chile. Ahora espera que con la dirección general del señor Takoda, Iteración-X pueda volver a posicionarse como la convención principal del desarrollo sustentable del país y fomentar su visión de industrialización.
Actualmente es director general del grupo de interación X bajo el mando del señor Takoda, quien sutilmente le instauró la tarea de recopilar los avances tecnológicos perdidos del grupo en la época de dictadura militar ya que en manos ajenas a la convención, este conocimiento sería muy peligroso. Frank está convencido que fue la influencia de las otras convenciones quienes terminaron por malversar sus recursos, apunta especialmente al Sindicato, como principal inversionista duda mucho que lo hayan hecho por un sentido altruista.