Cuando era joven perteneció a los científicos que ayudaron con avances tecnológicos en la segunda guerra mundial, su expertise lo hizo avanzar en en el mundo de la cibernética cuando llamó la atención del Saensaeng, los dragones de tierra del Dalou’laoshi en Asia, fue con ellos que despertó su genio interior y se desarrolló en la hipertecnología, bajo las antiguas tradiciones.
Todo esto terminó cuando su ciudad natal, Hiroshima, fue atacada por estados unidos. Ver los cuerpos de sus familiares y seres queridos totalmente destrozados por la bomba lo cambió, su carne expuesta a la radiación se debilitó con el tiempo, todos los efectos radioactivos en las personas lo marcaron tanto que se dedicó a investigar más sobre mejorar la debilidad de la carne humana, lo que lo llevó a conocer a los iteradores X y entre ellos a miembros del proyecto GRIP, donde su conocimiento en cibernética era apreciado.
Con el tiempo fue desarrollando numerosas teorías sobre la evolución sintética humana y fue reconocido por aportes importantes al área de prótesis cibernéticas en la Salud, lo que lo convirtió en un científico referente para las generaciones posteriores.
Después de que Chile se convirtió en una sede del proyecto GRIP y luego lo hayan desmantelado y dado de baja a sus líderes, secretamente los miembros del proyecto en Japón lo enviaron al país con la misión de recuperar la tecnología abandonada y los avances tecnológicos realizados, la idea era, retomar los proyectos y reintegrarlos a las políticas públicas del país, para luego expandirlo al resto del continente.