Austriaco de gran tamaño, ex-marine, de personalidad pragmática. Supervisor en terreno y líder natural de la convención. Tras la derrota del imperio Austro-Húngaro, Valheim fue uno de los especímenes con alto potencial de combate rescatados del campo de batalla por los Progenitores, para su estudio, modificación y experimentación. Su cuerpo fue conservado y puesto a prueba en combate en las guerras venideras. Eventualmente, con los años, Valheim comprendió la naturaleza de su nueva existencia, desarrollando a alta velocidad un talento natural para las ciencias iluminadas, convirtiéndose en uno de los operativos de elite en terreno de la convención.
Durante la WWII, Valheim formó parte del imperativo inter-convención dedicado a la localización y neutralización de la Thule Gesellschaft. Esta fue la primera vez que tomó conocimiento sobre la existencia de amenazas de otros mundos, peligros que anteceden a la existencia misma y que dejan a todas las guerras entre las naciones como rencillas de adolescentes. Este fue el puntapié inicial que inició su cruzada personal por incorporarse a las filas de los Void Engineers, cuya solicitud, rechazada inicialmente por los mandos intermedios, fue tramitada y aceptada a la brevedad por el INNER CIRCLE. Las razones se desconocen, no obstante su lealtad con la UT se consolidó por siempre, dando origen a un autoproclamado pastor de la raza humana, adquiriendo su renombrado apodo: The Übermensch.
Al tiempo después se requirió su presencia en Chile, datos estratégicos del complejo Cassandra daban a entender que parte de los integrantes de la Thule Gesellshaft habían escapado a sudamérica luego de su disolución contra la alianza tecnócrata-tradicionalista de esos años. Control temía que la guerra que había terminado en europa volviera a levantarse esta vez, en Sudamérica. Esto lo motivó a viajar al país, sin embargo, las condiciones de la guerra fría y los constantes conflictos en el país desviaron su atención a los avances que tenían los ingenieros en la exploración de la Antártida donde permaneció hasta 1991, cuando Octavio requirió de sus servicios luego de que descubriera a miembros de su convención que se habían vuelto nefandos. Juntos eliminaron gran parte de la influencia de los nefandos durante los 90, desde entonces se mantuvo atento a los movimientos de su propia convención en el país.
Después de la anomalía dimensional, Valheim viaja al norte a una reunión secreta con los miembros de su convención, donde pasaron años intentando retomar conexión con las bases en horizonte. Participó de un viaje de exploración para recopilar más información, por lo que estuvo ausente varios años, hasta que volvió al país en 2010, después del terremoto que azotó al país. Lo que vio en el viaje no lo comentó con nadie, ni la información que maneja su convención, lo único claro es que su grupo dejó estrictamente prohibido los viajes dimensionales fuera de horizonte, y viaja por todo Chile asegurando de que eso se cumpla.
Actualmente se encuentra en misiones al sur de Chile, donde los grupos nativos han vuelto a abrir brechas en la celosía local, poniendo en riesgo el consenso, sin embargo, de vez en cuando vuelve a Santiago para vigilar que las reglas se respeten y la corrupción no vuelva a las filas tecnócratas.